Ayer fui a los pulques con Lule. Me dijo que no sabe de mí, que dónde me he metido, qué he hecho, dónde estoy parado; preocupada pues. Le resumí más o menos la quincena. Ella fue al zócalo el domingo y por lo que me cuenta, me arrepiento de no haber aprovechado la oportunidad de correr en pelotas por el centro simbólico del país. Ni modo, no tendré una anécdota equiparable que contarle a mis nietos. El caso es que se dio cuenta que mi ausencia la resintió por la ausencia de mi blog. No se lo conté, pero recibí un correo electrónico personal que ahora me hace titubear a la hora de teclear. Sea como fuere, me di cuenta de que, hasta antes de presentarme en estas líneas, existen tantos Andreis como lectores potenciales, Andreis que viven en una nebulosa, hasta que aparezco yo y los unifico, y les cuento.
Y después del pulque me fui a dormir. Adentro platicaba con un señor que vendía pulques, le contaba que permanezco ausente en al menos una veintena de mentes. Esos Andreis son tan reales como tú, me dijo el pulquero, tu existencia depende de quien te observa, o, en este caso en particular, de quien te lee. Dijimos salud, accedió a beber de su pulque de nuez, se limpió la boca y completó su idea: tu ausencia es una multiplicación inifinita de las probabilidades que tienes de ser. Abrí la boca, se me escurrió un poco de pulque y le dije: me pregunto que soñará Stephen Hawking por las noches. Con razón, respondió el pulquero, todavía vives en el tiempo, ¿para qué has dejado tu línea?, ¿a qué has venido?, ¿qué tienes qué decirnos? Pfff, escupí el pulque hasta su rostro, el alacrán se escindió por su nariz y antes de gritar sonó mi alarma. Alcancé a ver cómo el pulquero guardó sus cosas, corrió y se perdió en el horizonte, multipilicado al infinito.
Tomé el celular y le marqué a mi mamá, la felicité y le dije que el próximo año sí me materializaré a su lado.
10, 07 f a 5:51 pm
qué pasará el día que vayamos y haya pulque de nuez, ¿lo probaremos?¿y si sabe espantoso y nos arrebata nuestra ilusión?
10, 07 f a 11:48 pm
“Amanecer: qué buena palabra para terminar un libro”.
4, 07 f a 3:40 am
explîcame lo del alacran y el pulque…