Una de las razones por las que me apasiona el posteo es porque se me hace el medio hacia algo, hacia un producto final indescifrable ahora. Y me gusta porque el medio, en este caso la contemplación del proceso hacia algo, es mucho más suculento de lo que será el producto. El posteo frecuente está por encima del blog finalizado, si es que un blog puede ser terminado y no abandonado (en todo caso ese sería el producto final).

***

Esta idea de la contemplación del proceso por encima del resultado final ronda mi cabeza desde que trabajaba como asistente de sonido en comerciales. En un día entero de filmación escuchaba todo lo que entraba por la cámara, intentaba vislumbrar el resultado, imaginar el guion; y a la hora de presenciar el producto final, entre tantos comerciales, el resultado era decepcionante, ni la milésima parte de lo que había imaginado.

Así pues, en mi gusto personal, el proceso muchas veces supera al producto. Y hacia atrás comienza a suceder lo mismo. A los escritores se les debe juzgar por su obra escrita y no por su vida o entorno, pero si no hubiera leído los Diarios Argentinos de Witold Gombrowicz, no hubiera sido tan exquisita la lectura de su obra, su pensamiento se ha convertido en mis gafas y yo decido cuándo ponérmelas. Su proceso de treinta frustrantes años es su verdadera obra. Es el negativo que revela todo. Lo mismo me ocurre con Bolaño y sobre todo con Pitol, quien, al escribir de sus viajes, de su universo literario y su aproximación a las artes, ha multiplicado el verdadero valor de su narrativa. Para los tres, la obra es (o fue) un proceso interminable, más que una pila de libros.

***

En las conversaciones de café o de cantina, siempre he defendido la idea de publicar. Sinceramente me interesa. Ahora lo tengo más claro y puede interpretarse como un truco fácil, pero si Gombrowicz no hubiera publicado en Francia hacia el final de su vida, quizá no tendría sentido la angustia de sus Diarios Argentinos, en donde su envidia hacia los escritores publicados de moda parisina, mismos que ahora nadie conoce, lo corroe y lo hace escribir con una magistral euforia. Pero los Diarios… ya eran grandes por sí solos, aunque sólo los hubieran leído sus amigos cubanos y los exiliados polacos en Francia. Es importante publicar, pues, pero es más suculento escribir, tener conciencia de ello. Hay que saborear el proceso, aunque sea interminable, antes de obsesionarse con presentaciones y premios. Es decir, el fin es sólo un medio, el medio es el verdadero fin.

***

La verdadera razón de estos párrafos, es lo que hoy mismo Ernesto Priego escribió en un revelador post. (”Los hombres y mujeres que veo bebiendo por la mañana temprano cuando voy de camino a trabajar en mi tesis no beben para celebrar, ni para “olvidar”, ni para socializar. Beber no es un medio, sino un fin. Es un modo de ser. La escritura puede ser así: no un proceso para lograr una meta (un libro, un concurso, un premio, un dinero, algún tipo de reconocimiento público), sino un destino aparentemente incambiable, el devenir mismo”.) Y esto: “Escribo para descubrir lo que realmente pienso”, de mi amigaestra Ira Franco.

***

Conclusión, fácil de intuir: en esta época de géneros mixtos, de acceso a la difusión de ideas, de difuminación de fronteras, muchas veces los procesos suculentos interminables están por encima de productos finales que en realidad son procesos abandonados por una fecha (como los comerciales).

***
El otro día husmeando por el blog de Ía Navarro, se me ocurrió que quienes aspiramos a crear, en este caso a escribir, no somos más que personas que buscamos los ingredientes de nuestra receta secreta, por lo tanto, necesitamos degustadores, necesitamos concinarle a alguien. Así, hay quienes aspiran a tener una gran cadena de comida digerible, compartir con todos el poder de sus palabras. Otros, en los que no sin ingenuidad me incluyo, pretendemos cocinarle a nuestros amigos, a nuestros afines, a todo aquel que podría ser nuestro amigo o a quien tenga un paladar dispuesto a combinaciones raras y sabores incógnitos; crear una gran reunión de ideas, un café, una borrachera sin fronteras (Precisamente me acabo de enterar por Karen Á. Villeda que un cuento mío es leído por portugueses y brasileños, gracias a una revista electrónica en donde también publicó ella. Ese cuento publicado, que por cierto también anda por ahí en papel, ha traído más gente a este blog que el mejor de mis posts, aunque habla de futbol y es de lo más básico, encierra mis preocupaciones más soterradas; por eso mismo publicar es un medio, no el fin.) Y también existen quienes sólo cocinan para conquistar o para que vuelvas a su casa. En todo caso, lo que nos produce ansiedad es nuestra receta secreta, cocinarla, servirla en un plato -y que alguien, hacia el final de la cena, pregunte por los ingredientes, que alguien más intente enúmerarlos, mientras contemplamos los trastes sucios y las bolsas de basura que nos ha costado, eso es extra-. Tan rico que es cocinar, chingá, y estar adentro a un lado de la estufa.

***

Si lees esto quiere decir que no he terminado el post. Me voy a Veracruz, luego continúo, es que quería empezar a decirlo.

8 Respuestas a “₪”


  1. 1 Agnieszka 20, 08 f a las 1:51 am

    De verdad, ya saliste, suerte con los poemas. Dichoso tu que cambiaras de aires.

    Ya nos contaras que tal el viaje.
    Un abrazote, chingao.

  2. 2 anonimo 21, 08 f a las 8:32 pm

    lo mas importante de cocinar es más bien que es algo intímo, necesario, se hace bien o mal, pero se tiene que hacer, y es parte de la vida así como tender la cama (eso es la escritura)

  3. 3 Tangómana 23, 08 f a las 10:39 pm

    Discurso breve y comida larga. El mejor condimiento es el hambre, oh sí…

  4. 4 andrei 24, 08 f a las 3:09 am

    Agnieszka: No te hagas, dichosa tú que cambiarás a buenos aires. Besotes, chingao.

    Anónima: Chale, yo no tiendo la cama más que cuando tengo visitas.

    Güeritazul: Pero el hambre la pone el comensal. Oye: anduve en Veracruz, ¿tú crees?, y no te vi.

  5. 5 ira 25, 08 f a las 1:00 pm

    Yo lo que quiero saber, maldito, es de dónde sacastess ese ícono que da título al post.

    Jeez.

    Por otro lado, sss. Si semos emos pero undercover.

    Reí como loca.

  6. 6 Tangómana 27, 08 f a las 9:26 pm

    Pues yo voy al ‘defe’, y espero tener mejor suerte que tú…

  7. 7 Tangómana 28, 08 f a las 3:21 am

    …y, tal vez, verte.

  8. 8 Tangómana 28, 08 f a las 3:32 am

    …incluso, tal vez, verte por ahí…

    Postdata: Espero que el sol, el faro y la noche jarocha hayan sido de total agrado para usted, estimado turista (¡regrese pronto!).

Escribe un comentario




Blog de Andrei Vásquez
[La imagen de arriba es provisional. No conozco al autor]

::

Luis Guzmán Tapia en [*]
Franco en …,
lulífera en …,
Cuquita, la Pistoler… en …,
lúlifer en [*]

visitas

  • 19,023 desde 01.01.2007