Archivos para Agosto, 2008

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28, 08 f

¿Hay alguien ahí?

El sábado este blog cumplió cuatro años.

El blog. Pretexto para escribir con regularidad, el posteo me ha enseñado a redactar en la mente, a moverme posteable durante el día.

Esa voz distante que narraba sus asomos desde la ventana de un departamento en la colonia roma, mientras evitaba asomarse a sí mismo, poco a poco se ha convertido en un desplazamiento de mi propia voz. Se acerca más a mí quien narra en este blog, muchas veces, que el que cruza con miedo las calles del distrito federal.

Quería cantarle las mañanitas con un texto acerca de su impacto en mi vida, pero me ha tomado por sorpresa enmedio del ensimismamiento y el desvarío, en la frontera entre la dicha y el delirio. Lo cual también es para su beneficio, pues de estos últimos días, este Andrei sacará nuevos impulsos para poner mis manos encima del teclado.

Las más de veinte mil visitas desde enero del año pasado, contrastan con las dos mil que tuvo en sus primeros tres años. Más de 600 comments, de los cuales 400 han sido en el último año. En el inicio pensé que no duraría más de seis meses posteando, no había material suficiente. Luego intuí que serían siempre los mismos cinco rostros conocidos quienes buscarían aquí renglones, no podía ser de otra manera. Me alegra, pues, el paso del tiempo en esta unidad de medida: 266 postes y contando. Recuentos:

Post 1, 23 de agosto 2004:

Ayer ese señor miró a su hijo morder una cebolla.
No pudo dormir en toda la noche.
Algún día inculcará el suicidio.

Post 33, 30 de enero 2005:

Otro enero que se esfuma, que hemos completado. Se escucha, afuera, la lluvia, la calle, los autos salpicando a la gente. Bebo café y reflexiono acerca de los mensajes subliminales. ¿Cumplirán su objetivo? ¿Cuál es? Antes de encender la tele y comprobarlo, veo que la ventana es el mundo, es el reflejo. Trago saliva, me aprieto la nariz, seco el sudor de mi frente, saco mi brazo y lo agito. Nadie contesta, todos caminan. ¿A dónde van?…

Post 100, 22 de diciembre de 2005:

El joven lector ha escuchado hablar de Macedonio Fernández y lo imagina gordo y pesado y dice algo así como: Macedonio Fernández es nombre de gordo [...] Y en el primer cuento o no cuento que lee, el gordo, que más bien es flaco, enfatiza sus rasgos físicos deleznables para él: tan flaco y chaparro que casi es imposible, dice, sostenerse ante el paso cotidiano del viento. El joven errado ahora sabe que Macedonio es flaco y no gordo, sin embargo, piensa, sigue en su mente como un gordo de traje, calvo y bonachón, y no como la ilustración que contempla en la solapa. El joven prudente comienza a encontrarle afecto al gordo que es flaco y cree que no fue arrogante sino todo lo contrario, y que el tono, el estilo con el que escribe es pegajoso, su intelecto visionario y comienza a admirarlo…

Post 150, 18 de noviembre de 2006:

Hoy, dentro del autobús. 7 horas de trayecto hacia Oaxaca. Me abordaron tantas ideas, mientras veía por la ventanilla, que me sentí verdaderamente un genio [...] y, mientras apuntaba, las ideas crecían y chorreaban, escurrían por el lápiz, incontrolables, geniales, arrogantes; abrumador, euforia, satisfacción: la cabeza sudada de un hombre enmarcada en una ventanilla a 90 km/h detrás de esta montaña, detrás de ésta otra, detrás de esa y la de allá; el espíritu contrito. Oaxaca estaba cerca, en la tierra; Andrei, en su esfera, dentro del humo que le mutila las manos, y las piernas.

Post 200, 17 de julio, 2007:

…El que bloguea no debe pretender ser un buen escritor; el que bloguea debe pretender ser el mejor bloguer. Son caminos bastante distintos. Lo contrario, es decir, quien bloguea sintiendo que construye una obra literaria, entra en un mundo absurdo, similar al del tagger que pretende crear una obra de arte en un muro. Son historias que chocan [...] Un personaje de Vila-Matas dice que Musil dijo que en el futuro, o sea ahora, el único género sería el diario personal…

Post 250, 6 de mayo 2008:

…Cuando terminé de ver No Country For Old Man, mi primera sensación fue el ser humano como desperdicio, la vida al servicio de una empresa inútil, vanos intentos por obstaculizar fuerzas que ni siquiera podemos magnificar. Más tarde sentí ganas de leer la novela y luego un falso arrepentimiento por haberla comprado pirata. Y luego hambre, pero mejor cerré los ojos por ocho horas…

***

Comment 1, Ira:

Bueno ya empieza a postear pues!
No entendí lo de la cebolla pero me dió risa.
Te veo el lunes.
Saludos.–>

Comment 33, Paulette:

pero… ¿estamos o no estamos?

Comment 100, el joce:

lo dicho…que pedote te saco el PFP jejeje

Comment 200, Lulífera:

¡andrei!
el piglia estará por acá la prox. semana, el jueves 17 en el colegio de méxico a la 1PM; ¿amos, no?

Comment 250, Osvaldo:

Había una vez un perro que se llamaba Tope, no, digo Resistol, sí, se llamaba Resistol, se cayó y se pegó.

Comment 300, salamadría:

cuéntanos todo

Comment 333, Cuquita la Pistolera:

Yo sí me lo merezco y además también lo quiero.
No tengo ni la más remota idea de cuál es el premio pero mira Andrei, creo que nunca me he ganado un premio (ah, bueno sí, pero ese era distinto). Porfa, quiero ser la 333 ¿podrías decirme cuántos posts faltan?

Comment 400, Agnieszka:

Andrei, Andrei, viajaste en tren en Argentina?

Comment 500, Lulífera:

no dejes las cosas para mañana :s

Comment 555, Cuquita la Pistolera:

…Gracias por el premio al esfuerzo personal. No me lo esperaba y la verdad es que quedé encantada de estar entre los blogs elegidos…

Comment 600, salamandría:

Felicidades y cava catalana a tu salud (y no es sólo una excusa para emborracharme, que conste)

(…)

18, 08 f

Les he dado la espalda. Lo sé. Lo lamento. Me he encerrado tanto en la ficción que ustedes caminan a mi lado, me hablan y yo no los ecucho, es más, no he querido escucharlos. Creo que ni siquiera les he contestado el teléfono. Ninguno de ustedes se merece este trato. Pierdo la voz, tarareaba hace rato sobre una canción de nortec. Pierdo la voz. He perdido también el sentido del humor enfrente de ustedes. Me he convertido en palabras secas entre comas. Aún así, les gustaría saber que la risa me ha acompañado a la realidad. Y es que, también quería decirles, estos días la realidad parece de ficción, ilustrada, coloreada por una especie de Turner del siglo XXI, un melancólico que vibra con lo difuso. Por otro lado, la ficción se ha tornado real, el trabajo frente a la pantalla puede ser tan vívido que de pronto me produce escalofrío. No sé si es bueno o malo lo que estoy escribiendo pero, cerca de terminarlo, siento que por fin he dicho eso que nunca pude. Gracias ficción. Así pues, he trabajado feliz, casi no he salido de casa y sólo lo he hecho para sumergirme en una realidad difusa, en una atmósfera de ensoñación. Creo que he entrado a decirles eso, a contarles por qué estoy desaparecido. Dicho lo cual, vuelvo al mar.

Por cierto, aforismo para estas fechas: Escribir es nadar. Los géneros, más que distancias, son densidades. Narrar es averiguar la fuerza de tu brazada.

¤

5, 08 f

Son las seis de la mañana. Estoy cumpliendo veintiséis años. Sigue oscuro. Meto mi taza al microondas. Mientras el agua se calienta, me detengo frente al ventanal. Lo abro, entra el aire. Tomo los binoculares. Miles de azoteas grises. Alguien le quita la alarma a su auto. Perros que comienzan a ladrar. Muy al fondo, árboles negros. Uno al lado del otro, sintiendo el mismo frío. El viento los acaricia, los mueve sutilmente y, mientras los miro a lo lejos, el mismo viento me enfría la piel. El mismo frío. Brinco de susto, el microondas ha sonado con su característico bip bip bip. Suelto los binoculares. Escucho cómo la gente empieza a despertarse. Puertas se abren y luego se cierran. Un camión frena. Este es mi verdadero año nuevo, el número 27, el que se cumplirá exactamente en 365 días, a esta misma hora, en quién sabe dónde. Saludo a todos los que mueren en este momento. Escucho su presencia en el viento.

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1, 08 f

Quiero registrarlo: Ayer amanecí con el costado izquierdo magullado, incluyendo el brazo. Al principio eran aguijones y, al transcurrir del día, sentí marcas de amarres en el brazo, golpes en las costillas, dedos en el estómago, huellas arrastradas desde el sueño. Estuve todo el día espantado, caminando por mi casa con cautela. Hay días en que bebo más de cinco tazas de café y es normal asustarme con cada movimiento, sin embargo, ayer no tomé ni una sola. No salí de la recámara y traté de evitar el sueño. Fue fácil. Hoy en la mañana, todavía sin dormir, salí de la casa. El viento frío agudizó esos extraños dolores. No vienen y van, permanecen como manos dispuestas a apretar. Pensé que exageraba y se me quitaría trotando por la calle, haciendo ejercicios de estiramiento para la sorpresa de mis vecinos. Pero ahora, mientras escribo, las huellas se hunden despacio.

***

El martes voy a cumplir 26 años. En realidad no es tan grave como suena. Esta vez, a diferencia de anteriores, estoy tranquilo respecto a mi edad. Incluso comienzo a saborear los inasibles recuerdos, los inevitables puntos de partida. Si antes sentía cerrojazos, vueltas sin retorno, ahora veo un acantilado no muy claro, pero hecho para sambullirse. Me siento nuevo. Ayer cerré un libro que me recordó, sin tanto aspaviento y melodrama, a un episodio de mi vida. No me vi claramente, pero si vi mis acciones y probables reacciones que yo jamás hubiera pensado. Le escribí un correo electrónico que no envié. Con base en especulaciones siento que enriquece mi memoria. Y eso multiplica la importancia de algunos pasajes sin sentido aparente, pues son consecuencia de desiciones y, sobre todo, son el origen de la nostalgia que se me ha incubado en el estómago. Mañana me emborracharé, no hay duda, ojalá se me pasan estos dolores conseguidos mientras dormía. Pero esta vez no será para aguantar el paso del tiempo, será para celebrar. El martes me encerraré en mi recámara y fingiré que duermo, como cuando de niño llegaban visitas a mi casa.

***

El miércoles 6 de agosto a las 7 de la tarde en Donceles 66, dentro de un ciclo de jóvenes escritores, caminaremos por la cuerda floja: el Jorge Sosa, el Anuar, Axel Velasco, Iyari Tirado, Jimena Gómez Alarcón y el Andrei.

*Diseño de Zombie Goldfish