Archivos para Febrero, 2009

…»

25, 09 f

Cuando era niño, volver de la siesta era un desconcierto total. Vivía enfrente de una primaria. Me despertaban los gritos de salida del turno vespertino. Abría los ojos y no sabía exactamente quién era, mi cuerpo sudoroso deambulaba en la penumbra, envuelto en un uniforme incómodo, rodeado de objetos sin significado. Poco a poco, mientras caminaba hacia la puerta de mi casa, hacia los gritos de los otros niños, me iba acordando de todo, de que no entendía quién era.

Este inicio de año no he podido dormir sino hasta el amanecer. Hoy me dormí a las 5 de la mañana, por ejemplo. Cuando abrí los ojos a las 12 del día, mi recámara era irreconocible. Según mi entresueño estaba en las montañas. No sabía exactamente cuáles, pero tenía cosas qué hacer en ese bosque, varias. Y primero iría a caminar por el rumbo, a respirar el ambiente. Me levanté entusiasmado con la idea, me tambaleé contento hacia el baño. Sólo hasta que abrí la llave de la regadera me reencontré con mi nombre. Me topé con la realidad de una gotera que no he reparado, con una mudanza que no he comenzado y miles de pedazos desperdigados de la persona que intento ser. El paseo por el bosque, las montañas, se me fueron olvidando en el transcurso del día. Existen en otra parte, en donde mi nombre seguramente es otro.

(…)

23, 09 f

Ayer entré a ver Slumdog Millionaire con las ingenuas expectativas de conmoción brutal que me generaron los medios, lo confieso. Cursi, cursi, cursi, melodramática en extremo. Una telenovela mexicana contada de forma diferente, con unas costurotas en el guion que hasta raspan, y trucos facilones hollywoodenses. Aunque empecé emocionándome con la premisa borgeana de todo está escrito, al final, por más cariño que le tenga a Boyle, no pude creerle. Me pareció muy forzado y simple. Lo rescatable son algunos momentos aislados en la infancia del personaje, un breve episodio sobre la desconfianza en el exitoso; la edición y la fotografía de Dod Mantle, con la cual, por cierto, Hollywood incorpora al Dogma 95 a su dogma. ¿Sobrevalorada la peli, o es que me estoy amargando?

Sin embargo corrí hacia la función de Aquiles y la Tortuga de Kitano, con la única certeza de una sacudida emocional inesperada. Entre el Japón urbano-mediático y el Japón aldeano, Kitano puede llevarte a una revelación poética (Muñecas), a una hilarante tomadura de pelo autorreferencial (Takechis’) o a un desconcertante malestar autocrítico (¡Gloria al director!). Esta vez no sólo se fractura con maestría o se pierde en su mismo discruso, sino que logra eficaces carcajadas en los momentos trágicos y una pena interna en la cúspide de la hilaridad. Se utiliza, se burla de su propia búsqueda y uno se pregunta sobre sí mismo. Al final salí contento, seguro de no estar amargado.

…»

20, 09 f

the_darjeeling_limited_movie_image_adrien_brody__jason_schwartzman_and_owen_wilson__1_

Encontramos el departamento ideal.

Me visualicé, fui feliz por adelantado y una semana después el lugar era de alguien más. Pero ya lo encontramos, no tan ideal: óptimo. Hasta ahora me veré caminar por la estancia, leer encerrado en mi recámara, hurgar en la cocina a las cuatro de la mañana. Mi ventana dará a una calle tranquila de la colonia Roma.

Días entre juntas de trabajo, entrevistas y citas con arrendadores. Regreso agotado a aplastarme frente a Aurelia. En las madrugadas me convierto en un decargador de peliculas por internet. Esta semana bajé The Darjeeling Limited. Play y de inmediato: los Kinks como vacuna en la sangre.

I’ll leave the sun behind me

and i watch the clouds as they sadly pass me by

Hasta el cerebro. Darjeeling limited. La libertad emocional, el desligue, el ser.

Una película cada noche a las once, antes de dormir o antes de comenzar a trabajar hasta el amanecer.

Compré mi abono del FICCO y a pesar de la mudanza inminente y la multitud de pendientes, saturaré mis ojos de pantalla. La lección de ayer en el cine de plaza Insurgentes: si Godot no viene a ti, ve por Godot detrás de las montañas.

Cada que un amigo cercano te conmueve con un texto, una montaña se sublima. El 6 de enero Anuar escribió: Una mujer despierta a las tres de la tarde, la casa donde la esperan está en otro continente. El hombre que duerme a su lado ronca, la noche anterior bebieron demasiado. Ella le revuelve el pelo y lo besa en la frente. Él sonríe entre sueños.

…(

12, 09 f

Catorces de febrero. Déjenme recordar. Puede ser:

Estamos en casa, aburridos. Rentamos películas. The Royal Tenenbaums. Qué buena película, le digo a Brenda al terminar.

Ese mismo día bajo el soundtrack. Es 2004, nada nos detiene. A la mañana siguiente nos subimos a su Sentra. Prendo el radio. Hablamos de la escena en que el personaje tenista se rasura. Needle in the hay. En la estación sintonizan exactamente la canción que acompaña esa escena. Qué coincidencia, dice Brenda.  Reímos. Hablamos de todas las coincidencias que nos rodean. Somos románticos. Esa maña nos acompañará por años. En la estación, cuando termina la rola, el locutor anuncia: Por si no lo sabían, Elliot Smith lleva cuatro meses muerto. ¿Quién es ese güey?, pregunto. El que canta esa rola, me responde Brenda. Oh. Qué pena. Ella recuerda que, mientras pleneábamos la ofrenda de muertos del año pasado, en CU, dentro de ese mismo coche, habíamos escuchado esa noticia. En ese momento no había significado nada, remata. Tiene razón. Ahora sí significa algo. Nos vemos a los ojos. Veo nuestros panatalones de mezclilla. Arrancamos, creo. Ese día comemos tacos de cochinita, y  le compro flores.

…»

5, 09 f

Mañana viernes 6, a las 8 de la noche en Donceles 66.

3, 09 f

De vuelta en casa, ahora para irme despidiendo. Es cuestión de días para iniciar la nueva mudanza. Cargar cajas, subir colchones, sufrir ligera taquicardia y sudores. A poner los ojos en otro paisaje de edificios y tendederos, a amarrarle nudos al hilo secreto de los días; a preguntar, otra vez, por la mejor salsa, a ausentarme entre calles desconocidas y a extrañarte en un nuevo silencio. La mudanza, again, como una pobre metáfora.