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23, 09 f

Ayer entré a ver Slumdog Millionaire con las ingenuas expectativas de conmoción brutal que me generaron los medios, lo confieso. Cursi, cursi, cursi, melodramática en extremo. Una telenovela mexicana contada de forma diferente, con unas costurotas en el guion que hasta raspan, y trucos facilones hollywoodenses. Aunque empecé emocionándome con la premisa borgeana de todo está escrito, al final, por más cariño que le tenga a Boyle, no pude creerle. Me pareció muy forzado y simple. Lo rescatable son algunos momentos aislados en la infancia del personaje, un breve episodio sobre la desconfianza en el exitoso; la edición y la fotografía de Dod Mantle, con la cual, por cierto, Hollywood incorpora al Dogma 95 a su dogma. ¿Sobrevalorada la peli, o es que me estoy amargando?

Sin embargo corrí hacia la función de Aquiles y la Tortuga de Kitano, con la única certeza de una sacudida emocional inesperada. Entre el Japón urbano-mediático y el Japón aldeano, Kitano puede llevarte a una revelación poética (Muñecas), a una hilarante tomadura de pelo autorreferencial (Takechis’) o a un desconcertante malestar autocrítico (¡Gloria al director!). Esta vez no sólo se fractura con maestría o se pierde en su mismo discruso, sino que logra eficaces carcajadas en los momentos trágicos y una pena interna en la cúspide de la hilaridad. Se utiliza, se burla de su propia búsqueda y uno se pregunta sobre sí mismo. Al final salí contento, seguro de no estar amargado.

3 comentarios para “(…)”

  1. lulifera Dijo:

    demonios, yo el miércoles iré a ver a Boyle y me arrepiento de haber leído tu post antes… y muero de ganas por ver a Kitano…


  2. Well, yo no he visto Slumdog Millionaire, pero me quedé realmente molesta por k esperaba más para “the curious case of bejamin button” ¿tres oscars?, digo la pelicula es realmente buena, a mi parecer. Los efectos, el maquillaje, la tecnología que usan para que Brad pitt luzca viejo y luego JOVEN. Anyway ya lo superaré!!! Además la historia es interesante, te mantiene durante tres horas como idiota, en fin, encima pierdo mi tarjeta de VIP de cinepolis.. ¿Donde diablos tengo la cabeza?…
    Saluditoss!!
    Mucho tiempo sin pasarme!

  3. lulífera Dijo:

    sí, sólo esos momentos de la infancia están de huevos, como nadar en caca, qué risas… y me gustó mucho la carrera de al principio, que no dejó de recordarme a Ciudad de Dios…


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