
Una noche mi hermano volvió del cine. La cinta le gustó pero lo dejó confundido. Había visto Pulp Fiction.
***
Un año después la rentamos. Pon atención, cabroncito. Me esforcé. Al terminar tuve la plena sensación de comprenderla. Los detalles en los diálogos, los brincos en el tiempo, el sentir la hora del retiro. Nunca sabré si el resultado hubiera sido distinto sin la advertencia de mi hermano. Su confusión se debía a la experiencia no lineal; John Travolta desayuna con Samuel L. Jackson después de ser asesinado por Bruce Willis en un baño.
***
Antes de volver al DF pasé una semana en Oaxaca. Mi hermano cumplió 30 años. Bebimos un par de cervezas y, para no hacernos muchas preguntas, miramos nuestros retazos favoritos de Pulp Fiction en Youtube. Big Kahuna Burger, sistema métrico, Esmarelda, Bonnie, Mr. Wolf. Lo confuso ya no está en las películas que vemos. No hablamos demasiado. Cada año es más difícil comprender lo que se le va de las manos. Todavía me dice pon atención sin decirlo.
***
Heme aquí por fin, en el DF, dentro de un taxi. Cuando ando en la calle, por lo regular miro a las mujeres que me gustaría conocer mejor. Hoy es distinto, me he estado fijando en hombres con mi fisonomía. Miro sus gestos, cómo visten, cómo cruzan la calle. Miro personas que podrían ser yo dentro de algunos años. Trato de averiguar algo que se me escapa de las manos.
***
300 postes y contando.